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PREGUNTA
Tuve relaciones con mi novio y al terminar noté un sangrado ligero. Obvio, no era mi primer delicioso, así que mi virginidad no era... Tampoco me duele, ni estoy en mis días y nunca me había pasado. ¿Es normal o es señal de algo malo? Daniela S.
RESPUESTA
Dani, un pequeño sangrado después de un encuentro íntimo sí puede ser normal, sobre todo si hubo mucha fricción, poca lubricación o una sesión más intensa de lo habitual. A veces, basta un movimiento brusco o incluso un cambio de posición, para que un vasito del cuello uterino se rompa. También puede ocurrir si estabas muy excitada y la penetración fue rápida, porque el tejido está más sensible. Pero si el sangrado se hace frecuente, se vuelve más abundante o viene con dolor, ardor o mal olor, ahí sí conviene revisarlo, porque podría tratarse de una cervicitis, un pólipo, una infección o un cuello uterino muy reactivo. No te alarmes, muchas de estas causas son fáciles de tratar. Por ahora, observa tu cuerpo, si ya paró y no duele, quizá fue por los roces del acto. Pero si se repite, una visita a tu ginecólogo te dará paz y una respuesta clara y exacta.
PREGUNTA
El ginecólogo me recomendó la inyección anticonceptiva porque soy pésima para tomar pastillas, pero he leído que engorda, que baja el deseo y que te deja sin menstruar meses. ¿Qué tan cierto es todo eso? Mónica L.
RESPUESTA
La inyección anticonceptiva es una gran opción para quienes no se llevan bien con las pastillas, pero sí trae algunos efectos que debes conocer. Puede disminuir el deseo en algunas mujeres, alterar tu apetito, provocar manchados irregulares o hacer que tu regla desaparezca por meses. Suena fuerte, pero no es dañino, es parte del efecto de la progesterona y muchos cuerpos lo toleran muy bien. La parte positiva es enorme: es altamente efectiva; dura un mes o tres meses, según la presentación; no depende de si te acordaste de la pastilla y suele reducir cólicos y sangrados. Si te preocupa “subir de peso”, no engorda por sí misma, lo que puede aumentar es el hambre, y eso sí se puede manejar con hábitos. Lo mejor es probarla unos meses y observar cómo te sientes. Si tu libido baja mucho o no te acomoda, tu ginecóloga puede cambiarte la dosis o recomendarte otro método más amigable para ti.
PREGUNTA
Hola, mi novio compró unas gotitas que le recomendó un amigo. Le juraron que son buenísimas y que lo harán ‘rendir como toro’. Me preocupa que se las tome porque no tienen marca ni ingredientes claros. ¿Son peligrosas esas cosas o neta sí funcionan? Rafaela G.
RESPUESTA
La mayoría de esas gotas “potenciadoras” no tienen registro o control sanitario, no declaran ingredientes y pueden traer sustancias peligrosas disfrazadas de “herbolarias”. Varias han sido detectadas con derivados de Viagra en dosis irregulares, lo que puede causar dolores de cabeza, taquicardia, presión baja o reacciones alérgicas. Además, si tu pareja tiene estrés, nervios, cansancio, consumo de alcohol o ansiedad, ninguna ‘pócima’ va a resolver eso. Lo importante es saber por qué quiere usarlas: ¿cree que “no rinde”? ¿Está inseguro? ¿Tiene erecciones débiles? Un urólogo o un sexólogo puede orientarlo mejor. Si quieren jugar con la fantasía de “potenciar el rendimiento”, pueden explorar cambios de ritmo, juegos de rol, jugueteos previos, condones retardantes o técnicas de control, pero nada que ponga en riesgo su salud.




