DIPUTADAS DESPISTADAS
No resulta raro que algunos diputados se crean todólogos, y mucho menos piensen que por el hecho de ser parte de un poder, su visión es precisa y exacta; y si a eso le sumamos que algunas veces buscan quedar bien con otros poderes, sus peticiones pueden ser un tanto riesgosas.
Cuentan que por los rumbos de Donceles y Allende algunas diputadas morenistas no buscan tener política de comunicación, sino que querían que se hiciera su voluntad, según su corta visión.
Por ejemplo, pedían que el Congreso de la CDMX asumiera posturas de apoyo y entreguistas a políticas de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, o de la presidenta Claudia Sheinbaum, sin consultar al resto de las bancadas, como si formaran parte de un solo poder, tal como son del mismo partido. Así la confusión de las diputadas.
GUINDAS CHIQUITOS
Y en ese tenor de hacer lo que quieren en el Congreso local, porque tienen la mayoría, ayer los diputados de Morena trataron de intimidar al alcalde panista de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, cuando acudió a comparecer para defender el presupuesto 2026. Los legisladores cambiaron de última hora la sede de la comparecencia porque no querían que los medios estuvieran presentes. Sin embargo, Tabe activó sus reflejos y los morenistas, al igual que con Alessandra Rojo de la Vega, se quedaron con las ganas de “esquinarlo” y exhibirlo. Puros ridículos con esa mayoría que opera como oposición.
SIN PENA
Y como parte del desencuentro, los diputados morenistas Víctor Hugo Romo y Cecilia Vadillo quedaron exhibidos como mentirosos, pues en redes sociales colgaron imágenes en las que acusaban que Tabe no se había presentado a la comparecencia, mientras que este mostró un video en el que los tenía enfrente pidiéndoles equidad. Y no solo estaban ellos, sino su coordinadora Xóchilt Bravo, Valentina Batres, Gerardo Villanueva y otros, que se unieron a la mentira.


