de María Félix, su porte y mirada desafiante la convirtieron en un ícono, pero pocos saben que detrás de su imagen de diva se escondía un obstáculo que supo dominar con la misma determinación que marcó su carrera: la tartamudez.

Poco antes de morir ella en una entrevista: “Era tartamuda de joven, defecto que superé al decir mis parlamentos con énfasis en cada una de las sílabas, al tiempo que hice grave mi voz”. Lo dijo como quien revela un antiguo secreto de guerra, porque para María Félix, la tartamudez no era más que un enemigo al que debía derrotar.

Sergio Almazán, en su libro ‘Acuérdate’, María revela un dato fascinante: aunque María podía recitar largos diálogos sin problema, su tartamudez reaparecía cuando hablaba espontáneamente. Por eso, la magia de la actuación no solo la consagró como actriz, sino que también le permitió dominar sus palabras.

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María de Los Ángeles Félix Guereña muere el 8 de abril de 2002. Nace y muere el mismo día y el mismo mes. Así era de original y única. Sigue siendo el máximo símbolo femenino del cine mexicano a tal grado que ganaba más que los actores de moda.

En 1945, uno de los mejores años de María, la revista 'México Cinema' enlistó a los artistas más cotizados del país, entre los que estaba Cantinflas, Jorge Negrete, Arturo de Córdova y Félix fue mencionada a la cabeza, pues ganaba 250 mil pesos por película, lo que actualmente equivaldría a 5 millones 200 mil pesos.

Por su parte, Mario Moreno ganaba 200 mil pesos, Arturo de Córdova 100 mil pesos, Jorge Negrete 75 mil pesos y Pedro Armendáriz 50 mil pesos, según recuperó José Agustín Ramírez en 'Tragicomedia Mexicana'. Poco después, en 1950, Pedro Infante entró en este listado, pero no ganaba tanto como ‘La Doña’.

También se sabe que en uno de los mejores momentos de su carrera logró ganar más de 2 millones de pesos por un comercial de tinte para el cabello. Este contrato, que fue uno de sus últimos, en realidad no era tan cuantioso, pero debido a que utilizaron su imagen sin su consentimiento, logró obtener el doble de lo inicialmente establecido.

La anécdota más famosa de la actriz es cuando contó que Ismael Rodríguez le ofreció la cinta ‘Tizoc: amor indio’ en 1957, por la que el director tuvo que empeñar su casa para pagar el sueldo de la diva.

María era una mujer llena de anécdotas y de una facilidad para contarlas como cuando le contó al desaparecido periodista Ricardo Rocha que en el año 1951 viajó a Marruecos, a un barrio español llamado Chauen, conocido como la Ciudad Fanta, en ese lugar estaba con su hijo Enrique Álvarez Féliz filmando la cinta ‘La corona negra’.

Afirmó que, durante las grabaciones, una persona cercana a la producción a la que ella identificó con el apodo de ‘moro notable’, los invitó a comer, ella accedió pues no encontró nada sospechoso. Todo transcurrió con normalidad hasta que notó que la carne que ingería tenía algo distinto, y es que le agradó, pero había algo inusual con su sabor y consistencia.

Yo no sabía, y nos dio a comer y a mí me gustó, era una cosa como dulzona, una carne extraña, pregunté y así me dijeron: es carne humana”, declaró María Bonita.

María Félix agregó que cuando su hijo escuchó la verdad tuvo que ir a vomitar en dos ocasiones, mientras que ella prefirió no hacerlo: “Pero Quique ya había ido a devolver el estómago dos veces, estábamos por allá trabajando, ¡carne humana!, antropófaga”.

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