Si alguna vez has tenido la gran dicha de viajar a Oaxaca y deleitarte con su comida, sabrás que es un y encontrar en la CDMX.

El chocolate de agua, el mole negro, las tlayudas, los chapulines, el mezcal y una hacen de este estado el destino culinario favorito de muchos chilangos.

Todos los platillos tienen un sabor especial acompañados de ingredientes muy característicos como el tasajo, que es precisamente el nombre del lugar que fuimos a conocer en la

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El Tasajo’ es una tlayudería que solamente puedo describir como un auténtico rincón oaxaqueño en nuestra querida capital chilanga. Desde que entras al local, la atmósfera te transporta a este bello estado, papel picado, pósteres de la Guelaguetza, artesanías de hojalata no pasan desapercibidos.

Pero el elemento que más destaca es por supuesto el olor, pues es un aroma muy característico de tlayudería oaxaqueña y es solo un augurio de la calidad de sus manjares.

MÁS QUE UN 10: SABOR AUTÉNTICO DE OAXACA

MÁS QUE UN 10. Absolutamente todo lo que probamos estaba delicioso y, sobre todo, tenía ese auténtico sabor a Oaxaca, todo elaborado con ingredientes que provienen de las diversas regiones del estado, desde queso fresco, quesillo, tejate, chorizo oaxaqueño, mezcal y demás ingredientes directamente provenientes de esas tierras que hacen de tu experiencia algo totalmente memorable y que tu paladar va a agradecer.

Honestamente, no sabemos qué recomendarte porque en nuestra opinión no hay falla con ninguna de las opciones en el menú, las tlayudas son riquísimas, ese sabor tan característico de la salsa de frijol guisada con hoja de aguacate no tiene comparación, sin mencionar la calidad y el sabor tanto del tasajo como de la carne enchilada.

MOLE NEGRO QUE TE CAMBIA LA VIDA

MOLE DE CAMPEONATO. Las enmoladas de mole negro son ‘toda una experiencia religiosa’, como diría la chaviza, y en lo personal nunca había tenido el gusto de probarlas con chorizo oaxaqueño y vaya que le sienta increíblemente bien, el mole por sí solo está riquísimo y el chorizo auténtico oaxaqueño (sin albur) vale totalmente la pena.

Nos quedamos con ganas de probar los chilaquiles con la salsa de frijol, pero nos imaginamos el tremendo manjar del que se trata, pues la misma salsa que se utiliza en las tlayudas es con la que se bañan esos totopos que deben venir cargados de sabor.

BEBIDAS TRADICIONALES Y MEZCAL QUE NO PERDONA

Lo que si probamos fueron las bebidas y definitivamente cumplieron con las expectativas, el chocolate de agua, el café y el tejate estaban deliciosos; definitivamente no te puedes permitir dejar de probar al menos uno de ellos.

De igual forma probamos el mezcal, que nos comentaba Isaac, dueño y fundador del lugar, que viene directamente de un maestro mezcalero y que es elaborado de la forma más tradicional, quienes lo hayan probado sabrán de lo que hablo, pero ese mezcal que viene de una garrafa de dudosa procedencia, suele ser el mejor, pues no se vende embotellado porque no cumple con la norma de la graduación alcohólica, pues por naturaleza el mezcal sale con una graduación alta y se suaviza para la venta, pero este no es el caso, este mezcal es el auténtico.

Este espacio no sería suficiente para deshacernos en elogios a este restaurante familiar con herencia 100% oaxaqueña, así que mejor los invitamos a conocerlos y que comprueben de primera mano su gran sazón.

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